LA PALABRA 303

Nadie ha nacido con un manual de instrucciones de vida en sus manos. El verdadero manual es seguir al maestro: Jesús.

El evangelio de hoy sigue la misma linea de los domingos anteriores (bienaventuranzas, y las reglas de oro de un verdadero cristiano). Hace pocos días el Papa Francisco utilizó una frase muy original que podemos utilizarla en este contexto: la palabra “ser Influencer“. Decía en aquella ocasión que María era la “influencer” de Dios.

¿Quien es mi influencer para la vida? Cuantas veces somos fruto de lo que pasa en la casa, en la escuela, la cultura donde nacimos y porque no: lo que enseña la Palabra. Jesús hoy llama a su comunidad de tener siempre cuidado: nos quiere decir que “yo soy el verdadero maestro”.

Y lo hace con 3 parábolas:

  1. La parábola del ciego que guía otro ciego: los fariseos pretendían ser buenas personas y moralistas. Y fueron arriba de la misma moral. Juzgaban, cuando su vida iba peor en ejemplo. Por eso Jesús llama de no ser orgullos. Un discípulo no puede ser más que su maestro.
  2. La parábola de la viga en el ojo. Solo Dios nos puede juzgar. Nosotros tenemos que buscar de no ser obstáculos para los demás sabiendo de nuestros límites. Tenemos que entender que nosotros también tenemos defectos.
  3. La parábola del árbol que da fruto: Cada árbol se conoce de su fruto. El modo de actuar se expresa en lo que somos. Y cuando hablamos damos cuenta lo que hay adentro escondido en el corazón.

El corazón es todo. Ojala que seamos capaces de hacer una buena reflexión para ver que tenemos en lo profundo del corazón.