LA PALABRA 297

Hoy celebramos la tercera epifanía de Jesús. Jesús se manifiesta adelantando “su hora”. Miramos algunos detalles del Evangelio de San Juan:

  1. Lo interesante de la historia de las bodas de Caná es que no sabemos quién es la pareja de novios. Apenas se menciona al final de la historia el novio, y ni siquiera dice nada. La verdadera pareja de esta historia es otra: son María y Jesús.
  2. El Antiguo Testamento habla del pacto de la alianza, como se fuera un matrimonio. Dios dice: Yo seré su Dios, ustedes mi pueblo. Este pacto muchas veces se ha interrumpido por la infidelidad del pueblo hacia Dios. En la historia de la boda de Caná damos cuenta que María muestra fidelidad continua para con su Hijo.
  3. La Madre de Jesús estaba allí. Su presencia lo dice todo. Allí está la mujer que está atenta a ayudar y servir. La primera que da cuenta que falta el vino. La primera en hacer la intercesión frente a su Hijo. “Dichosa tú, que has creído! porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. ” le dice Santa Isabel.
  4. Faltó el vino: en el ambiente judío quiere decir que faltó la alegría. Faltó lo que une la comunidad en una fiesta . lo más esencial. 
  5. María intercede e informa a Jesús que ya no tienen vino. Y aunque no había llegado “la hora” de Jesús, le pide que adelantara esta “hora”. Es el momento de gracia. Y Jesús obedece: “hagan (todo) lo que él les diga”. En esta frase (la última que dice María en el Evangelio), encontramos la verdadera fidelidad de María con su Hijo. Ella confía en Él con los ojos cerrados.
  6. Seis tinajas de piedra: signo de la imperfección (7 es el número perfecto). Se llenaron hasta el borde. Cristo demuestra la generosidad y que Dios nunca es tacaño. Se hace el milagro. Lo que ofrece Jesús es lo mejor. Su primer milagro
  7. La presencia de Cristo con María cambia toda la atmósfera. Los discípulos creyeron en Él.