La Palabra 164

Jesús no quiso realizar el sólo su propia misión, reunió a diversas personas para ser sus mensajeros. El evangelio de este domingo trata de la evangelización. Los discípulos se conviertan en misioneros. Lucas en su evangelio presenta dos momentos de envíos para la misión: la primera cuando manda a sus apóstoles (cap 9), y la segunda es el evangelio de hoy: envía a los 72 (símbolo de los países paganos del mundo). La preocupación de Jesús se centra en la formación para la misión. Jesús educa cuidadosamente este momento para la misión.mision

Así como hay exigencias para la vocación (evangelio del domingo pasado) también las hay para la misión.

Uno de los puntos llamativos en el evangelio de hoy es precisamente que hay otras personas diferentes a los Doce involucrados en la tarea misionera. La misión es para todos: no solamente es trabajo de curas. Una vez bautizado, de una vez misionero. Miramos unos detalles:

  1. Ninguno va solo: van de dos en dos. Es el signo comunitario. Y todo gira alrededor de Jesús y a donde el va. A la luz también lo que se dice en el Evangelio: “Donde dos o tres estéis reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ustedes
  2. La primera indicación práctica que Jesús da es la oración: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rueguen al dueño de la mies que envíe obreros a su mies” (10,2). El misionero debe tener siempre presente que es un “obrero”, que está al servicio de un campo de trabajo que no es suyo.
  3. El ambiente donde son enviados los misioneros es desproporcionado y uno de hostilidad: “Miren que les envío como corderos en medio de lobos”. Por eso los misioneros, conscientes de su fragilidad, deben tener muy en claro dónde está su fortaleza y estar dispuesto para el fracaso.
  4. Ellos son enviados al viaje misionero sin ningún equipaje como signo de su fe en que Dios suplirá sus necesidades: “No lleven bolsa, ni alforja, ni sandalias”. Este es el equipo del pobre, las cualidades del misionero.

mision 2El comportamiento del misionero lo miramos en dos ambientes:

  1. El camino: No tiene ambición personal y está esperando la providencia de Dios. La misión tiene urgencia y por eso no hay que detenerse tanto, no da espera ni admite distracciones ni pérdida de tiempo en cosas inútiles.
  2. En la Casa: Si en el camino no hay que detenerse, en una casa sí hay que hacerlo. Como lo hacía Jesús con Marta y María. Hay que ofrecer la bendición de la paz y recibir la acogida.


El final es la fiesta del regreso: celebrar y compartir. Su anuncio del Reino al mismo tiempo que cura al hombre aniquila el poder del maligno. Ellos no sólo trabajan arduamente sino que también celebran gozosamente en la alegre dulzura de Jesús. Y esta certeza los acompaña siempre. ¡Qué bello es ser misionero del Señor! Yo ya lo he experimentado durante 19 años…mision 3