La Palabra 167

Señor, enséñanos a orar”. Es la petición que hacen los apóstoles a Jesús. Y es la misma petición que un discípulo debería hacer. Nunca somos expertos en orar. La oración no es una receta de cocina o una fórmula matemática. No es una tabla para aprender a memoria. Jesús nos enseñó el Padre Nuestro como modelo como debería ser nuestra oración.madreteresa

  1. Orar con confianza. Por eso Dios Padre nos trata de hijos. Jesús, el Hijo de Dios, rezaba con confianza con su Padre. Y así tiene que ser nuestra oración: oración de hijos adoptivos hacia su padre. El Padre Nuestro tiene 7 peticiones:
    1. Las tres primeras, más teologales, nos atraen hacia Él, para su gloria. Esta oración nos fortalece en la fe (reconocer el nombre de Dios); nos llena de esperanza (crezca su reino) y abrazamos el amor (que se haga la voluntad de Él).
    2. En la segunda parte le pedimos las cosas concretas de nuestra vida:

i.      Que nos dé el pan de cada día (en el presente)

ii.      Que nos perdone los pecados (del pasado)

iii.      Que nos cuide de la tentación (en el futuro).DSC03402

  1. Orar con insistencia. Jesús lo explica con una parábola de un hombre que va a medianoche pidiendo tres pedazos de pan. Y lo hace con insistencia. Lo mismo lo hace Abrahán en la primera lectura pidiendo la salvación a la gente de Sodoma. A Dios no hay que incomodarlo por la hora porque Él siempre está dispuesto de escucharnos. Por eso nos dice: “piden y se les dará, busquen y encontrarán, toquen y se les abrirá”.DSC03429

El Padre nuestro es “el resumen de todo el Evangelio” (Tertuliano); “es la más perfecta de todas las oraciones” (Santo Tomás de Aquino).