La Palabra 83

Cuantas veces de pequeños hemos jugado encendiendo fuego utilizando una lupa. Pero para que el “experimento” sea fructífero, se necesite de buen sol. Uno puede pasar todo el día con la lupa en la mano, pero si no hay sol, no sale humo.

Cristo es el sol. Juan el Bautista ha sido esta lupa que da testimonio del sol. El tuvo que disminuir para que Jesús creciera. Y en este tiempo de Adviento el llamado es para que nosotros también seamos testigos del Señor que dentro de poco va a nacer. Jesús nos llama incluso de ser “luz del mundo” para los demás…

 

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