La Palabra 160 (1)

Hoy encontramos a Jesús con sus discípulos entrando en un pueblo que se llama Naín. La escena no es nada emocionante.  Se cruzan con otro grupo de personas: un entierro. Se encuentra la muerte con la Vida. El muerto es un joven, el único hijo de una viuda. Cuantas veces un funeral se ha quedado como un espectáculo más y escena de dolor. Pero Jesús quiso cambiar esta escena. Reflexionemos los actos de misericordia de Jesús:

A German rescuer from the humanitarian organisation Sea-Watch holds drowned migrant baby of the Libyan cost

  1. Se acerca con la más desconsolada y pequeña. Es la cercanía del Maestro. Cada entierro es chocante y triste. Pero este entierro era particular: una viuda caminando detrás del cuerpo de la persona única que le podía ayudar: su hijo. Había perdido todo. La más pobre entre los pobres. Cuantas escenas como esta siempre se repiten hasta el día de hoy. Tragedias de los refugiados, en el mar, en los conflictos y guerras. Madres que pierden a sus hijos por vicios y se sienten angustiadas, lloran y nadie por ellas. Es la escena de la Virgen dolorosa. Pero ahora Jesús está cerca.

Migrants are seen on a capsizing boat before a rescue operation by Italian navy ships "Bettica" and "Bergamini" off the coast of Libya2. A Jesús le dio lastima ver así a la mujer. Aunque no la conocía, no se quedo pasivo o agarro otro rumbo. Jesús no aguantó esta escena, se le “movieron las entrañas”, el dolor traspasó su corazón. Y este es ser misericordioso: entrar en el caos de otra persona y ver que se puede hacer para mejorar la situación. Él le pidió de no llorara más.

3. Hizo el milagro: sin nadie le pidió y sin condiciones. Y aquí hay siete gestos, como los siete gestos en la parábola del buen samaritano: la mira, le dio lastima, le pide que no llore, se acerca, toca el féretro, le ordena que se levante y lo entrega a su madre. Es la muestra que Jesús es humano y divino: humano porque tiene sentimientos; divino porque hace el milagro de una resurrección. Hoy este milagro se repite cuando hay personas que donan sus órganos después de muertos. Y que todavía no es parte de nuestra cultura. Todavía nos cuesta ser donadores de sangre…

boat 3

En este tiempo que tanto se está hablando de misericordia, todo tiene que empezar con la cercanía. Así lo hizo Jesús.