La Palabra 163

Antes que yo me decido por Jesús, Él ya ha decidido por mí. Este domingo encontramos como Jesús llama al seguimiento con mucha libertad. Pero, ¿cómo ha sido nuestra respuesta? En el Evangelio de hoy encontramos tres tipos de respuestas:

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  1. Los que rechazan de una vez el llamado de Jesús: así hizo la gente de Samaria por resentidos. Jesús iba de camino a Jerusalén. Frente a esta oposición Jesús es paciente. Respeta la libertad de la persona; le da tiempo  al pecador para que se convierta; propone pero no impone. Jesús quiere misericordia y no venganza. ¿Cómo ha sido mi corazón frente al llamado de Jesús?
  2. Otros no entienden el llamado de Jesús: como les pasó a los dos discípulos Juan y Santiago. Por encontrar oposición, desearon que el fuego llegara sobre el pueblo de Samaria. Pero Jesús los reprende y regaña. El llamado siempre es libre y nunca hay que utilizar violencia. Al revés, hay que orar por los que no comprendan ciertas situaciones. En el libro de los Hechos 8, 8-25 encontramos como este pueblo se convirtió después de la resurrección por la predicación del apóstol Felipe. Valió la pena tanta paciencia…  ¿Cómo es nuestra actitud con los que rechazan nuestras propuestas?
  3. Luego hay otros que escuchan el llamado y quisieran seguir, aunque muchas veces cuesta. Como miramos en las 3 llamadas de hoy:sin-excusas-672x448
    1. La respuesta no tiene que ser una llamarada de tuza, sino una respuesta radical. Nada de comodidades.
    2. Nada de escusas. Con Jesús hay que mandar las excusas a volar.
    3. No hay pérdida de tiempo: ver hacia atrás (o abrir el baúl de los recuerdos) no sirve para nada. Ser misionero es cosa urgente.

paso 2Hermanos, vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche la carne; al contrario, sed esclavos unos de otros por amor”, dice San Pablo a los Gálatas en la segunda lectura. Por eso, tratemos que nuestras respuestas sean para bien de todos.